Severa desaceleración de la economía en el último trimestre de 2020. Fuerte caída de las actividades turísticas.

El PIB de México creció 3.3% en el último trimestre del año pasado respecto al trimestre anterior, lo cual significa que en los últimos meses del año la economía sufrió una fuerte desaceleración, ya que en el trimestre anterior el crecimiento fue de 12.4%. Para todo el año la economía sufrió una contracción de -8.5%, que prolonga la recesión iniciada desde 2019, como se puede observar en la gráfica siguiente. 

Respecto al mismo trimestre del año anterior, la caída fue de -4.5%, con lo cual ya son cinco los trimestres para los cuales se presenta una contracción económica y es altamente probable que la caída se extienda por lo menos al primer trimestre de 2021.

Más preocupante, aún, es que a lo largo del último trimestre se acentuó la desaceleración de la economía, al grado de que en diciembre prácticamente se encontraba estancada, como se puede observar en la siguiente gráfica, que muestra que el Indicador Global de la Actividad Económica solo creció 0.1% en diciembre.

Las actividades económicas directamente relacionadas con el sector turismo presentaron también una recuperación en el cuarto trimestre que, sin embargo, no logra revertir la fuerte caída registrada en el segundo trimestre. El transporte aéreo de pasajeros se encuentra aún -48.6% por debajo del registrado en el cuarto trimestre del año anterior. Asimismo, el transporte terrestre de pasajeros (excepto por ferrocarril) muestra una caída anual de -37.3% en el cuarto trimestre. Para todo el año 2020, la caída del transporte aéreo fue de -54.8% y en el transporte terrestre de -38.5 por ciento.

Una situación similar se presenta en los servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas, con caídas de -50.8% y -29.7% en el cuarto trimestre, respecto al mismo trimestre del año anterior. Para todo el 2020 las caídas son de -54.8% en los servicios de alojamiento y de -31.2% en los servicios de preparación de alimentos.

El indicador de la actividad económica de los servicios de alojamiento y de preparación de alimentos y bebidas, muestra también que la recuperación perdió fuerza en el transcurso del último trimestre, después de haber crecido con fuerza en el tercer trimestre.

Las perspectivas de una recuperación, tanto de la economía en general, como de las actividades directamente vinculadas al turismo para el 2021, se han vuelto más inciertas, aun cuando algunos analistas económicos han mejorado las expectativas de crecimiento y ya las sitúan en alrededor del 4%. Hay factores favorables como el crecimiento esperado en la economía de los Estados Unidos para la segunda mitad del año, que debe impulsar a la economía nacional, pero los daños causados a la actividad productiva por los apagones de mediados de febrero, el lento avance en las campañas de vacunación y la mayor incertidumbre de los inversionistas, pueden conducir a un desempeño económico menor al previsto para este año. Del adecuado manejo y avances en la aplicación de las vacunas y la construcción de un ambiente más favorable a la inversión, dependerá en gran medida la evolución de la economía en los próximos meses.

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