Ocupación hotelera mantiene su recuperación y alcanza 50.1% en julio, sin llegar aún a los niveles previos a la pandemia.

En el marco de la nueva realidad que enfrenta el sector turístico por el impacto de la pandemia de coronavirus, la ocupación hotelera nacional se encuentra en una fase de recuperación que se ha prolongado hasta el séptimo mes del año en curso. De acuerdo con los resultados del monitoreo hotelero realizado por el sistema DataTur en 70 centros turísticos del país, el porcentaje de ocupación mantiene una clara trayectoria ascendente desde julio del año pasado, solo interrumpida en los primeros dos meses de este año, hasta alcanzar en este julio el nivel más alto de los últimos diecisiete meses.

Sin embargo, al comparar la evolución de la ocupación con niveles previos al impacto de la pandemia, el incremento observado mes con mes no ha sido suficiente y aún no se alcanzan los niveles de ocupación hotelera previos a la crisis. En los 420 mil cuartos disponibles diarios, en promedio, en el grupo de los 70 destinos del monitoreo hotelero, se registró una ocupación de 50.1% en julio, mayor en 4.7 puntos porcentuales respecto al mes anterior, pero inferior en -16.3 puntos comparado con el mismo mes de 2019.

Tradicionalmente,  en julio de cada año se observa un pronunciado incremento en la ocupación hotelera debido a un factor estacional (Ver Gráfica 1), ya que la temporada vacacional de verano, presentaba un “pico” precisamente en julio, resultando en un fuerte incremento mensual  de la ocupación (de hasta 8 puntos porcentuales en 2018), respecto al mes inmediato anterior; mientras que, en este año, que ha sido especialmente atípico para el comportamiento de los viajes, la estacionalidad no produjo un incremento tan pronunciado, ya que el aumento entre junio y julio fue de solo 4.7 puntos porcentuales en la ocupación hotelera (similar al incremento de los tres meses anteriores). 

Como resultado, la brecha anual entre el nivel de ocupación entre 2019 y 2021, se amplió de -14.5 puntos porcentuales en junio a -16.3 puntos   porcentuales en julio de este año, lo cual podría interpretarse como un ligero retroceso en la recuperación de la ocupación hotelera (Ver Gráfica 2).    

El retroceso en la recuperación de los niveles de ocupación en julio fue mayor en los hoteles de destinos de playa, pese a que han mostrado un mayor avance que los destinos de ciudad en los últimos cuatro meses como se puede observar en la Gráfica 4. Con 60.2% de ocupación en los 198 mil cuartos disponibles diarios en promedio en el séptimo mes del año, los destinos de playa están -13.4 puntos porcentuales debajo del mismo mes de 2019, en comparación con -10.2 puntos porcentuales en junio, ampliando la brecha en 3.2 puntos porcentuales comparado con lo ganado hasta el mes anterior. Por otro lado, las ciudades, que suman 222 mil cuartos diarios en promedio, reportaron 41.2% de ocupación, menor en -18.9 puntos porcentuales respecto a julio de 2019, en tanto que en junio la brecha respecto al nivel de 2019 era de -18.2 puntos porcentuales.

No obstante, hay destinos de playa que continúan acercándose a los niveles previos a la crisis sanitaria, como Puerto Vallarta que, con 72.6% reportó la ocupación más alta en julio y solo se ubicó -5.1 puntos porcentuales debajo de la ocupación reportada en el mismo mes de 2019. Asimismo, Cancún alcanzó 69% de ocupación en sus más de 34 mil cuartos disponibles, inferior en solo -9.7 puntos porcentuales comparado con julio de 2019.

En contraste, la Riviera Maya, el destino de playa con mayor oferta de cuartos (y segundo a nivel nacional, solo detrás de la Ciudad de México), es el más alejado de alcanzar la ocupación prepandemia, pues con 60.6% en julio, se ubicó -22.7 puntos porcentuales debajo del mismo mes de 2019, en el que superó el 83% de ocupación. Esto debido a que su mayor consumidor es el turismo extranjero, que en la actualidad proviene casi exclusivamente de los Estados Unidos.

Por otro lado, a pesar de reportar una ocupación de 65.4%, tanto Mazatlán como Los Cabos destacan por ser de los pocos destinos que disminuyeron respecto a junio en plena temporada de verano (el primero en -5.4 y el segundo -1.8 puntos porcentuales), además de que Mazatlán registró una ocupación inferior en -17 puntos porcentuales comparado con julio de 2019, después de haber superado niveles prepandemia en mayo y junio.

La ocupación hotelera en las ciudades, a diferencia de la mayoría de los destinos de playa, sigue reportando caídas de doble dígito en comparación con niveles previos a la pandemia. La Ciudad de México, por ejemplo, reporta una ocupación de 37.3% durante julio en sus casi 52 mil cuartos, que está -30.5 puntos porcentuales debajo del nivel de julio de 2019; una caída solo superada por la de Puebla, de -30.7 puntos porcentuales, y cuya oferta de cuartos es solo la quinta parte de la Ciudad de México (9,706).

Guadalajara y Monterrey, segunda y tercera ciudades más importantes del país y que suman más de 36 mil cuartos en conjunto, reportaron ocupaciones de 47.4% y 49.6% en julio, respectivamente, con disminuciones respecto al mismo mes de 2019 de -15.1 y -16.6 puntos porcentuales, mostrando la segunda un avance importante después de la caída de -27.2 puntos registrada el mes anterior. Por otro lado, con 70% de sus casi 6 mil cuartos ocupados en julio, Tijuana superó el nivel de ocupación del mismo mes de 2019 en 4.8 puntos porcentuales.

Dado que el mes de julio no representó un avance en la recuperación de la ocupación hotelera, a pesar de ser históricamente el mes con los niveles más altos en el año, puede notarse que la brecha acumulada respecto a la ocupación prepandemia aún es amplia. Basta con observar los dos destinos con mayor oferta de cuartos, cuya ocupación en los primeros siete meses del año apenas alcanzó 28.2% en el caso de la Ciudad de México y 38.7% en la Riviera Maya.

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